El sol me deslumbra. Gracias a una maravillosa clase de judo en E.Física, he conseguido despertarme, entre voltereta y voltereta. Esta mañana he vuelto a darme cuenta de que las minas de mis lápices de plástica no se llevan bien, por mucho que digan que se mezclan con facilidad. También he descubierto el grado de mi odio contra la geometría (y es demasiado elevado). Creo que he empezado a obsesionarme ya que veo triángulos en cada uno de los objetos que pasan por delante de mis ojos, desde la clase de matemáticas hasta dos o tres horas después (y si pensamos que tres horas son 180 minutos, podemos darnos cuenta de que... ¡Son muchos minutos!
Parece ser que hoy es el día internacional de la estupidez, ¿a caso se contagia? Y qué toca ahora, oh si, primero estuches que vuelan ventana abajo y ahora gomas que saltan de cabeza en cabeza, incitando al griterío e irritación posterior de la profesora.
He empezado a notar cierta necesidad de llegar a casa, para poder comerme mi bacon con patatas típico de los Martes...
¡Y creo que vuelvo a tener necesidad de vacaciones!
miércoles, 20 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




No hay comentarios:
Publicar un comentario
Pensamiento ajeno